¿Te has encontrado alguna vez haciéndote esas preguntas ancestrales que parecen perdurar en lo más profundo de nuestra conciencia humana?
* ¿Por qué estamos aquí?
* ¿Cuál es el significado de todo esto?
* ¿Qué somos en realidad?
Estas preguntas han acompañado a la humanidad durante siglos, susurrando en momentos de reflexión. Mi propia relación con estas preguntas ha estado profundamente entrelazada con mi conexión con las plantas, la naturaleza y la experiencia humana en estado puro. Y a través de esta relación, ha surgido una verdad: un conocimiento, una comprensión visceral de quién y qué soy en realidad.
Aquí entra en juego Empapados de Amor. Un término que me regaló una querida hermana en mi cumpleaños a principios de este año, y que siento como la expresión perfecta de lo que he llegado a creer sobre nuestra esencia. No es solo una frase; es una invitación, un recordatorio y una forma de ser.
¿Qué significa estar Empapados de Amor?
Para mí, «Empapados de Amor» es una invitación a recordar nuestra esencia. Es la sensación de estar plenamente inmersos en la verdad de lo que somos: Amor. No el amor fugaz y condicional que nos han enseñado a buscar o ganar, sino el Amor infinito e inquebrantable que es la esencia misma del universo.
Estar «Empapados de Amor» es saber, profunda y visceralmente, que somos:
Amor. (con mayúscula)
Alma.
Fuente.
Conciencia en expansión infinita.
El origen de la existencia.
No estamos separados del universo; somos el universo, expresándose en una forma humana única, hermosa, imperfecta y compleja. Y, sin embargo, en este reino de dualidad, a menudo perdemos de vista esta verdad. El mundo que nos rodea nos condiciona a creer que estamos rotos, somos pecadores o indignos. Estas capas de vergüenza y separación nublan nuestra comprensión de quiénes somos y por qué estamos aquí.
Pero lo cierto es que estas capas son ilusiones. Son historias que hemos heredado o creado para protegernos. Y como todas las historias, pueden reescribirse, disolverse o simplemente «devolverse a quien las contó».
Si te vieras como Amor
Imagina por un momento: si realmente te vieras como Amor, ¿cómo vivirías tu vida? ¿Qué cambiaría en tu forma de actuar, hablar o presentarte ante el mundo?
¿Qué creencias o historias te impiden abrazar plenamente esta posibilidad?
¿Qué miedos surgen cuando te consideras sagrado, santo e infinito?
Cuando empezamos a vernos como extensiones de la conciencia universal, estas preguntas dejan de ser reflexiones intelectuales para convertirse en poderosas invitaciones a la transformación. Nos invitan a disolver las construcciones que nos han limitado y a conocer profundamente la verdad de nuestro ser.
La Ilusión de la Merecimiento
Durante mucho tiempo, luché con la idea de la «merecimiento». Me decía a mí mismo: «Soy digno», como si repetir el mantra pudiera convencerme de algo que aún no creía. Pero a medida que me he adentrado en esta aventura, he llegado a ver la valía de otra manera.
La valía no es algo que se reclama, por lo que se lucha ni que se demuestra. Es algo que se conoce.
Si somos seres infinitos, nacidos de la misma fuente que las estrellas, los árboles y el océano, entonces la valía es nuestro derecho de nacimiento. No es algo que ganamos; es algo que somos.
Piensa en la diferencia:
* Reclamar la valía es decir: «Me merezco esto».
* Conocer la valía es decir: «Soy esto».
Una no es inherentemente mejor que la otra, pero se asientan de forma diferente en el cuerpo. Reclamar puede sentirse como un acto de rebeldía: necesario y poderoso. ¿Pero conocer? Conocer se siente como volver a casa. Es silencioso, reconfortante e inquebrantable.
Cuando encarnamos este conocimiento, nos liberamos de la necesidad de luchar por nuestra valía. Recordamos que somos valiosos simplemente por existir. Y en este recuerdo reside un poder silencioso e innegable.
Empapados de Amor: Una Forma de Ser
Estar Empapados de Amor es vivir desde esta verdad. Es recordar quién eres más allá de las historias, los miedos y las ilusiones. Es encarnar tu sacralidad, no como algo que te has ganado, sino como algo que siempre has sido.
Esta no es una aventura fácil. Se necesita valentía para despojarse de las capas y afrontar lo que yace debajo. Se necesita vulnerabilidad para verte con claridad y amarte a pesar de todo. Pero también es la aventura más hermosa que jamás emprenderás.
Así que, aquí tienes una invitación. Desplieguemos las capas, disolvamos las ilusiones y adentrémonos con valentía en la verdad de quienes somos. Empapémonos de Amor: por nosotros mismos, por los demás y por el mundo.
En este viaje de transformación, recuerda que:
Eres infinito. Eres sagrado. Eres Amor.
Con todo mi corazón, Amanda
https://wildunfurling.com/blog/love-drenched
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